Martes 12 de Diciembre de 2017
Cambio.

El sol desde siempre cumplió sus ciclos y ritmos, el cosmos continuó su marcha, las estrellas naciendo y muriendo a su debido tiempo y de esta manera se va expandiendo el universo.
Nosotros todavía no estábamos preparados para comprender; hasta hace poco tiempo sólo podíamos espiar el cielo con un rudimentario telescopio, apenas podíamos atisbar como por un agujero en un muro.
Hemos crecido, ahora podemos comprobar la maravilla del universo. Hemos despegado de la Tierra creando ojos y mentes artificiales que viajan silenciosos por el espacio, que casi mágicamente se pueden manejar desde la Tierra a millones de kilómetros, creando el acceso al deslumbrante cosmos.
Somos apenas una partícula, un átomo, de este maravilloso engranaje que gira expandiéndose, cambiando a cada instante.
Si bien hemos, en parte, trascendido los límites del encierro de nuestro planeta, nuestros cuerpos físicos son débiles y para poder desplazarnos físicamente, más allá aún nos resta mucho tiempo de evolución y adaptación.
No sólo debemos modificar nuestra mente, sino que también nuestro cuerpo deberá transformarse y no depender del alimento de la Tierra.
Cuando nos alimentemos de la energía Solar y nuestros cuerpos sean casi transparentes, será más sencillo viajar a las estrellas.
Pero, trabajando dentro de nosotros auto – conociéndonos, descubriremos quiénes somos, nuestro origen y nuestra relación con el universo.
Es un trabajo personal, único e intransferible, para ello necesitamos enfocar el telescopio no hacia arriba, sino a nuestro interior. Iniciar un viaje como esas sondas espaciales, como el Voyager, pero en nosotros.
Un grupo de mentes evolucionadas puede sorprendernos a cada instante, con sus avances y descubrimientos. Cada día, al recibir información de las distintas agencias espaciales palpita mi ser de emoción.
Debemos tomar consciencia que somos igual a ellos, nada más que con diferente entrenamiento. Sólo necesitamos proponernos cambiar, trabajar dentro nuestro, no esperar ayuda del otro. Nadie puede hacer el trabajo por nosotros. Hasta ahora hemos avanzado colectivamente, pero estos tiempos de Acuario han llegado para que desarrollemos la individualidad interior.
Teniendo la posibilidad de ser libres, para comprendernos y comprender al otro y ayudándolo a que rompa las ataduras de la mente, para que juntos podamos viajar a los confines del universo.


Poder del Décimo signo. MG_

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MG
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