Lunes 11 de Diciembre de 2017
Los seres humanos vivimos normalmente como si el mundo fuera predeterminado y que todos los acontecimientos fueran predecibles.
Es sólo una ilusión a la que estamos aferrados y no podemos apreciar la realidad.
Estamos viviendo cambios fundamentales en todos los campos, en el desarrollo de la humanidad, en esta transición del fin de un ciclo y el comienzo de otro (la nueva era de Sakib).
Permanecemos inmersos en nuestro mundo personal, resistiendo la fuerza energética de los nuevos tiempos.
Sin permitirnos llevar nuestra alma a la comprensión de la incertidumbre en nuestro entorno.
La mente que nos maneja desde antes de nacer nos tiene habituados a ver el mundo que hemos creado nosotros mismos, con imágenes a través del cine, las series, la televisión. Con historias de ficción donde nada es real nos han proyectado a nuestro inconsciente esas creencias, y estamos inmersos en ese mundo de imágenes y fantasía. Esto hace que hasta a los hechos reales que a diario observamos no le demos la verdadera dimensión de realidad, los vemos como ficción.
Habituada nuestra conciencia a esa proyección no nos permite observar la verdad. Sólo haciendo en parte esa realidad, si tenemos que vivir personalmente una situación de apremio podremos aceptarla como verdadera.
Aunque siempre nuestro egoísmo nos lleve a exclamar el sabido dicho popular “por qué me tocó a mí”.
Estamos programados para transportarnos al pasado, podemos descifrar las escrituras primitivas, tener ante nosotros la figura del cuerpo momificado de un faraón y saber cómo murió y por qué, la posibilidad de sembrar semillas de trigo que hace milenios dormían. Pero el presente, la realidad de nuestras vidas y la de la nueva raza, el futuro del planeta, los desconocemos y no hacemos demasiado por comprenderlos personalmente, por los miedos a desprendernos de los bienes que hemos atesorado: materiales, mentales y afectivos.
Es muy sencillo detener nuestro andar y guiar al alma hacia nuestro interior, para comprender que no podemos volver atrás. Ese tiempo murió, sólo nos resta mirar hacia adelante y prepararnos para afrontar las condiciones diferentes y aún desconocidas, que son parte del aprendizaje de la nueva sub raza Americana.

(2012) Incesante fluir de la barrera radiante en nuestras conciencias. MG_
MG
Michigel.com - 2010 - mail: info@michigel.com - Tel.: International +54 9 115 732 5651, Argentina 155 732 5651 - Desarrollado por HelpForMyWeb.com